miércoles, 27 de junio de 2012

Mentiras...

Que mentira… Eso fue lo primero que pensé después de leer la última entrada que publique en este medio. Han pasado tantas cosas desde que deje de escribir, (no sé porque lo deje) el huracán, mis viajes, los desesperos y traiciones, mas alegrías que sinsabores… códigos nuevos. Experiencias y nuevo conocimiento que se torna inmediato a las necesidades y situaciones. En fin, el mundo gira y hago lo posible para ir al paso, mas música que se funde en mi mente dejándome un “eargasm” bastante agradable (últimamente traigo una pieza especifica Hanz Zimmer – time). Más sabores y sazones que hacen que todo tenga un gusto peculiar… a veces agradable y a veces amargo. Todo es parte de. Ya casi a mis 30, me da gusto saber que aún no se nada… nada, nada y me da gusto porque aún no pierdo mi capacidad de asombro, mi niño interior sigue jugando y haciendo preguntas, saludando amigos de la misma manera que siempre lo ha hecho. Problemas interesantes y algo estresantes, pero… ¿Qué sería de todo sin un poco de acción? Nada de que temer, pero sí que contar. Ahora hay más porque sonreír. Ya veremos que sucede… ahora siento que estoy forzando este texto y como es ya mi regla… no forzar nada… aquí me detengo hasta que pueda organizar más ideas. Aun no sé porque deje de escribir. Hay oxido en el teclado.

No hay comentarios: